GRAVITAR

Ella por fin lo comprendió.

Despuntaba el alba de un miércoles caluroso cuando se sentó junto a la ventana y supo que todo había acabado, llevaba meses gravitando como satélite perdido de un planeta en extinción. Aveces se preguntaba si cada vez que uno se enamora se enamora de esa manera, tan irremediable e inesperado, tan doloroso y compartido. Así con todo y nada.

Había llorado toda la noche, otra noche mas,  miles de lágrimas que morían de depresión como sentía ella que pedacitos de su alma morían solos y tristes. ¿cuantas noches mas lloraría? ¿cuanto tiempo más estaría perdida?.

Divisó a lo lejos los primeros rayos de sol penetraban la capa dormida de nubes y el calor empiezo a ser sofocante. Se sintió sola de repente, sin nadie a quien  contarle que hacia calor y que estaba sudando, sin nadie que fingiera algo de preocupación por su perdida de sal.

Se sintió derrotada, como esas flores que no se regalan y se marchitan en el estante de una florería, o los chocolates que se vencen antes de entregar, o ese regalo costoso donde él cuelga sus medallas por ir a correr y que ella no  recibirá en la meta, o ese cuadro que nunca colgó, o todas esas pequeña cosas que nunca se encendieron en su alma, pequeños cristales que nunca reflejaron nada. pedazos de vacío que se juntan al vacío.

Esta vez no se reprochó, por  primera vez estaba triste y era consciente de ellos, quería estarlo hasta ya no estarlo mas. enterrar un amor que nunca fue, pero verlo morir, sentirlo morir y luego ser libre. Nacer de nuevo, volar mas alto. Reír.

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El problema de creerme wonder woman

¿No les ha pasado que alguna vez creyeron que podían con todo pero en realidad no pudieron?

¡Sí, tranquilo, que decir que no podemos también está bien! Y si piensas que pensar esto es derrotista tu también compartes mi problema , o ex-problema si se le puede llamar así. El problema de creerme wonder woman y estar confiada en que voy a poder con absolutamente todo lo que se me venga y pues de la súper heroína más icónica del mundo no tengo lo wonder sino solo lo woman , lo cual no está mal porque al final de cuentas creo que eso de ser woman lo que me hace wonder, esa pluripontencialidad lo que nos permite hacer lo impensable, pero pasa que aveces abusamos y nos autoimponemos mas tareas de las que podemos llevar a cabo, no estoy diciendo que no seamos capaces de realizarlas, si no que simplemente aún no estamos en la capacidad mental o física para hacerlo todo y como he dicho antes ¡eso está bien! ¡Date una palmadita en el hombro y mira hasta donde has llegado! Créeme que es mas de lo que hiciste ayer y seguramente menos de lo que conseguirás mañana.

No te aflijas si crees que tienes mucha carga sobre tus hombros, si crees que no puedes con dos trabajos, exámenes que estudiar y un libro que escribir, como en mi caso, hay días que se permite dejar el escudo y el lazo de la verdad a un lado, quitarte esa ropa de Amazona y meterte en las cobijas a comer helado pensando que no vas a poder. Es parte de crecer y de hacer cosas grandes, nada que valga la pena se consigue sin sacrificio.

Si te esta pasando, te paso o crees qué tal vez te va a pasar, no te preocupes ni te sientas derrotada/o simplemente respira, recarga tu energía y recuerda que no eres wonder woman, puedes pedir ayuda o simplemente hacer una pataleta, cómo está que estoy haciendo yo.

Y por si nadie te lo ha dicho hoy: ¡tú puedes!

El Síndrome de la Insuficientez

Insuficientez: neologismo inventado que deriva de la sensación inminente y  fatal de ser insuficiente hasta el ultimo cabello. o sea como ser insuficiente, pero peor. 

Me tocó inventarme una palabra, (lo siento RAE), para poder expresar como me sentí hace dos minutos, cuando intente sentarme a escribir en mi BLOG porque lo sentía abandonado y me juré a mi misma con pacto de saliva -como los que hacíamos en el colegio-, que por nada del mundo lo iba a olvidar, el punto es que no sabia que poner  ¡No sabia que escribir! como si eso fuera algo normal,  intenté rebuscar en mi inconsciente ¡¿que putas te esta pasando Danielita?! entonces lo supe, tenia miedo.

O sea tenia M I E D O   y me fui a encararlo, como siempre  con pánico entre las uñas mi armadura  de oro rosse, y le dije: “ajá  bueno ¿y tu que? , ¿crees que me vas a joder?” y él me miro con sus ojos rojos y se rió fuertemente estremeciendo su cuerpo gelatinoso y gris. ¡solo se rió! ¿pueden creerlo?

Entonces  estaba decidido, iba a vencer a ese monstruo e iba a escribir lo que me saliese de los intestinos, como recomienda Bukowski.  Entonces  lo sentí, hasta en mis cabellos resonó  la absurda y petulante sensación de insuficientez, ¿la han sentido alguna vez?  me sentí incapaz, no leída, poco erudita para realizar la tarea, con un libro fracasado, una carrera de escritora remando una lancha de madera en un mar en tormenta, la tormenta de la insuficientez. El no sentirme competente, capaz o suficientemente poderosa para realizar algo, entonces vienen las comparaciones tontas,   las redes sociales que solo muestran cosas lindas y gente feliz y  caras sonrientes. Mas insuficientez. Mas desazón.

Así que me sacudí y le dije a la insuficientez: ” ajá ¿y tu crees que me vas a joder también?”  pero ella no se rió, no me miro ni hizo nada, siguió su camino por el mundo, sabia que si yo no sucumbía alguien  mas lo haría, alguien más caería en sus brazos cálidos y pantanosos sintiéndose diminuto y tonto.

Yo sobreviví y estoy aquí contando mi relato, mi historia personal, recordándoles hoy jueves, porque aveces los jueves son amargos y no tienen salida,  que somos  SUFICIENTE  y podemos hacer lo que se nos venga en gana, recordarte que todas las grandes ideas nacieron de mentes recién levantadas y sin conocimiento de alguno de que hacer con esta.

Y sí  tu caíste o has caído alguna vez en las garras de ella, la insuficientez, tranquila/o , recuerda que aquí  estamos  todas las causas perdidas en miras de encontrarse.

fotografía

Un pájaro de alas negras.

A lo lejos, las nubes.

El sol .

Rayos pequeñitos,

que se convierten en un prisma la pasar la ventana del carro.

La carretera llena de camiones de colas gigantes.

El baile de los carros. Zigzagueantey ajeno.

La nota triste de una canción de la radio.

mi mano vacía, mis ojos aguados.

 

¿Donde estas vida mia?

¿A donde me has llevado?

¿A donde se conducen los caminos que recorro?

Donde las calles no son de polvo,

Donde no hay porro ni algarabía.

Donde hay dos mil preguntas.

Donde no encuentro respuestas, y aveces,

sonrío lento con cualquier tontería.

Me conformo.

Me convenzo.

¡¿Donde estás vida mia?!

¡¿A donde me has llevado?!

 

hablemos de SEXO

¿Que tal si nos quitamos la pena y hablamos de sexo?

Hace  cuatro noches me pasó algo curioso,  me encontraba hablando con 3 amigas y llegamos al tema  en cuestión, me di cuenta que  compartíamos los mismos pesares, las mismas preguntas sin respuesta y la misma vergüenza de hablar de ciertas cosas. ¡ Puras bobadas! dos copas de vino nos quitaron los prejuicios y hablamos, como nunca, se sexo y no de ese que nos vende 50 sombras de Grey, hablamos del sexo real, donde los hombres  muchas veces no saben que hacer con ciertas partes de nuestro cuerpo porque resulta que nosotras mismas no sabemos que hacer con ellas ¡¿paradójico no?! queremos que los hombres sepan como  hacer el trabajo  pero nosotras no sabemos orquestarlo.

Sé que te sientes identificada, no te de pena admitirlo nos criaron así, nadie nos dijo que masturbarse era bueno, que saber que queremos en la cama es tan importante como decidir que almorzar que esta bien  vestirnos de enfermera sexy y comprar lencería, ¡sobretodo comprar lencería!  ¿cual es el miedo de todas de usarala?  ¿Acaso creemos que nuestro hombre va a pensar que somos una  cualquiera? ¿Acaso va a preguntarse  de donde aprendidos? ¡sí! eso nos petrifica porque a todas nos enseñaron a ser damas y no putas en la cama, sí lo dije, fuerte y claro . ¡todas deberíamos aprender a ser putas en la cama! porque sí y por nuestro bien, aprender a disfrutar de nuestro cuerpo, de lo que nos hace orgullosamente ser mujeres.

Mis amigas y yo  salimos al día siguiente a comprar lencería una  cada vez mas atrevida que la anterior y la usamos al día siguiente para ir a trabajar y les confieso jamas me había sentido más cómoda, porque me sentía segura, algo dentro de mí había brotado, unas ansias enormes de aprender a conocerme  y disfrutar de mi feminidad.

Si te sientes identificada, anda por un par de tangas lindas y después me cuentas, ¿vale?

Todas las Pequeñas Victorias

Fátima se cansó de esperar.

Dio el ultimo sorbo a su café y se hizo una cola en el pelo.

Luego deshizo la cola. Se pasó los dedos entre las olas castañas de su pelo y se largó del restaurante.

Caminó las mismas calles de siempre con el calor del medio día y odió llevar camisa negra, odió seguir arrastrando la carga pesada de un amor que no olvida.

Odió desde el fondo de sus entrañas quedar plantada en el café.

 

Fátima siguió caminando, cansada de esperar, odiando su blusa negra, la carga pesada de un amor que no olvida y quedar plantada en el café.

Pasó por el cine y no vio deliberadamente a la pareja de viejitos dándose un beso, y pisó al insecto que intentaba saludarla.

 

Pero mientras esperaba que cambiara el semáforo, vio desde la otra acera a Camila limpiar con una sonrisa la herida de su primera vuelta en patines.

Recordó la primera vez que montó en patines.

Tenía Fátima ocho años y le faltaban dos dientes, ese noche fueron tres, tras sentir el viento mover sus pestañas cuesta a bajo frene a su casa saludó al pavimento con una sonrisa triunfal, nunca encontró el diente faltante y mientras cruzaba la acera recordó Fátima las dos monedas de 1000 que el ratón peres le había dejado esa noche bajo su almohada con una nota : “2 monedas a la hermosa jovencita que perdió su diente intentando algo nuevo”.

Fátima sonrió por primera vez. Por un momento ya no se sintió triste.

Al cruzar la acera era otra la que pisaba, una niña con dos trenzas café en sus hombros y sin 3 dientes, con los codos raspados y los patines en la mano, celebrando con sus dos monedas de 1000 todas las pequeñas victorias:

Aprender algo nuevo,

Curar viejas  heridas,

El sabor de un café a medio día,

Un beso extraviado en el tiempo,

Recordar con nostalgia,

Reír de algo tonto,

Los amigos,

La familia,

El amor.

Cuando no sabes si irte o quedarte.

Hay un momento en la vida en que nos encontramos en el centro de la bifurcación de caminos, así la estilo hollywoodense   y no sabemos si irnos para siempre o quedarnos otro ratico ¿si saben como no? y no estoy hablando precisamente de ese tipo de bifurcación en que todos están pensando en este momento, ¡este post no va a ser de Amor!

 

Todos escogemos una carrera con la ilución infantil de cambiar el mundo, sanar cuerpos, reestructurar almas, hacer algo inolvidable, cocinar como tita en como agua para chocolates o construir alucinantes monumentos que queden para siempre estampados en la historia y todo parece -en nuestros años mozos de universidad- que saldremos con cartón en mano listos para comernos el mundo, pero ¡Oh sorpresa! ¡Es el mundo el que termina devorándonos! Y si no prestamos atención terminamos siendo unos White walkers (caminantes blancos.. si hice referencia a GOT, soy freek y lo amo)   sin alma en nuestro cuerpo.

Pasa que con la ilusión hecha carne entramos a trabajar y vemos que nada es como debe ser y los especialistas no hacen los MIPRESS, los dueños de la obra se roban la plata, el presupuesto no alcanza, se nos quemo la sopa el primer día de trabajo y esas cosas por el estilo que hacen nuestras expectativas empiezan a desinflarse como globo recién pinchado.

Pero ¿Cómo culparnos? Si somos unos Millenials sin remedio que creciendo con películas subtituladas donde repetían sin parar que todo iba a estar bien y en efecto lo estaba , el problema es que en este momento no estamos en una película y si no hacemos algo nada, absolutamente nada va a estar bien. He ahí donde entramos en esa dicotomía agónica de: ¡¿y ahora que hago?! ¿sigo insistiendo o mejor busco algomas?, ¿ será que esto si es para mi?, ¡¿ y si esto es una señal del destino para decirme que esto no es para mi?!

 

Bueno mi querido Millenial tristemente la única persona que sabe si irse o quedarse eres tu, Dios no va abrir una nube y gritarte con megáfono que hacer, créeme que ya se lo he pedido mucho y todavía no sé si irme o quedarme. Cada vez crece en espiral mi nube de ansiedad autoinfringida de pasar a residencia ( especialidad médica para todos los que no hablan médico) de bajar de peso, de tener estilo, de tener el pelo decente, de aprender a maquillarme, de seguir escribiendo, de sacar mi próximo libro, viajar por el mundo, ganar dinero, tener fotos cool en redes sociale ¡¿Hasta cuando esta estúpida idea de querer tener todo bajo control?! ¡ no soy una chica superpoderosa! (chiste noventero )

En fin solo pasaba a decirles que si tu también estas como yo concéntrate en hacer solamente lo que te haga feliz, a ti, no cedas bajo ninguna otra presión diferente a tus ganas de hacer algo que valga la pena y si aún no los sabes, como yo, tranquilo/a busca algo cómodo, sírvete una copita de vino y relájate mientras decifras que quieres hacer.

…Y bueno si de bacán Diosito esta leyendo eso, lo del megáfono ¡¿Pa´cuando?! 😉

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